sábado, 15 de mayo de 2010

PERIODISMO Y PROSTITUCION

La ministra de Igualdad , Bibiana Aido, ha vuelto a arremeter contra los anuncios de prostitución que aparecen en algunos periódicos españoles , de hecho aparecen en la mayoría de ellos. El argumento fundamental es que tras estos anuncios de "contactos" se pueden esconder redes organizadas de delincuentes: pederastas , proxenetas y traficantes de blancas . La publicación de estos anuncios, según la ministra , fomentaría la delincuencia.
Los periódicos que publican estos clasificados pueden obtener hasta 6 millones de euros de beneficios anuales y los que renuncian a ellos por convicción editorial, lo hacen bajo la premisa de que con su publicación estarían contribuyendo a fomentar la explotación sexual.
La prostitución en España no está prohibida y en algunos casos como en Cataluña regulada limitadamente.
No se trata de una discusión , desde el punto de vista de algún diario, sobre si algo que es legal , o por lo menos no es ilegal, como la prostitución, debe formar parte de los contenidos de los diarios habitualmente porque en cualquier caso la misión del gobierno no debe estar en prohibir los anuncios sino en perseguir a los delincuentes. Esta teoría está recalando en las redacciones de algunos periódicos .
Sabemos que aparte de la regulación de la publicidad en los medios por parte de "AUTOCONTROL DE LAPUBLICIDAD", el director del medio , en última instancia, toma la decisión de publicar o no un anuncio , ya sea porque el formato no es el convencional o porque el texto del anunciante le parece engañoso o contrario a los intereses de sus lectores.
Sabemos , también, que la publicidad es un negocio de la "empresa editora" en el que los periodistas jamás han querido entrar. Incluso, hasta hace poco tiempo, la publicidad era el enemigo que cercenaba las páginas impolutas de las secciones del diario , que le quitaba ritmo y afeaba el diseño... Hasta hace poco, sólo, porque ahora en épocas bajas de los anunciantes, la falta de publicidad es la que lleva a la reducción de los costes de los diarios y a la merma sistemática de recursos para los periodistas y hasta la pérdida del puesto de trabajo de los profesionales de la prensa.
Sin embargo, mi reflexión va hoy por el lado de si los periodistas deben posicionarse y editorializar , como lo ha hecho algún medio, sobre la defensa de los anuncios de prostitución (contactos) o más por el contrario esto es una decisión de "la empresa editora".
Quizás , tal y como se hacía en el pasado, ahora más que nunca los periodistas deberían estar al margen de la posible prohibición de los anuncios de sexo y dejárselo a sus patrones para que lo resuelvan con el gobierno.
En esto del periodismo siempre acaba resultando mejor volver al pasado para acabar teniendo algo de futuro.

2 comentarios:

M.N. (Marien) dijo...

Siempre he creído que el principal objetivo de un/a periodista es la informar con rigor. y los comentarios que estoy leyendo estos días sólo son mimetismo de índole abolicionista de la prostitución.

Soy una de las prostitutas que se anuncia en prensa, desde hace 20 años. Conozco perfectamente que hay detrás de los anuncios. Lo que es trata, como los pisos de orientales y me pregunto porque no interviene ningún fiscal o Interior.

Las mafias, en su mayoría, tienen su campo de acción en las carreteras y en algunos de los clubes, pero, obvio, estos no necesitan publicidad en prensa.
Por otro lado, la mayoría de anuncios y su retorno están en la red. Internet es en la actualidad el gran captador de "clientes" de la prostitución.

Eso si, no me gustan que se publiciten los anuncios en prensa sin estar precintados en un sobre que ponga para mayores de 18 años.

Cliente X dijo...

Lo que dicen Marien es muy cierto. La trata (prostitución forzosa) es muy minoritaria y no se anuncia en ningún periódico. Normalmente tiene lugar en pisos clandestinos totalmente desconocidos para el gran público, no se ven mujeres salir o entrar porque están recluidas, no tienen teléfonos o están "capados" para sólo hablar con ciertos números y muchas veces ni siquiera cobran sino que se ven obligadas a tener relaciones con miembros de las mafias o de su entorno más próximo, siempre personas de confianza que se sabe que nunca hablarán. No están abiertos al gran público y por eso su localización es extremadamente complicada. Y son contadas las chicas que han salido vivas de ellos. De todas maneras eso no es prostitución, sino esclavitud sexual.

Puedes estar seguro de que si una chica se anuncia en un periódico se prostituye voluntariamente (probablemente también tenga que pagar a una mafia, pero la para para que la dejen prostituirse, no la obligan a ello).