martes, 28 de diciembre de 2010

EL EX SOCIALISTA MASCARELL

Mal, muy mal, deben estar los socilaistas catalanes para reaccionar, tan temprana y absurdamente, en contra del gobierno de Artur Mas recién constituido. Muy mal les debe haber sentado que, a los consellers de Artur Mas, se  una un socialista como Ferran Mascarell. "Ex-socialista" se apresuran a decir.
A Mascarell lo han ninguneado desde su propio partido. Ese "aparato" tan todopoderoso, que está reconstruyendose para ser una oposición al gobierno de CIU, le ignoró ante la posibilidad de que pudiera reemplazar en las listas electorales al, todavía, alcalde Hereu, según parece, por poco tiempo.
Los partidos suelen hacerse el harakiri. Tienen un extraordinario poder para encumbrar y defenestrar, a la vez, líderes y tendencias, pero también son capaces de lanzar por la borda sus mejores activos.
Y los partidos son los, que en forma orgánicamente ejecutiva, nos gobiernan. Así le ha ido a Montilla.
Un Montilla que se iba en solitud, imposible de adivinar si también con tristeza, cruzando la puerta del Palau de la Generalitat, mientras Mas se entregaba a los abrazos de la sociedad civil y a los vítores de los de a pie.
Ahora, cuanto más critican los socilalistas al nuevo gobierno, más parece éste un buen y moderno ejecutivo. Cuanto más críticas propinan sobre el ex camarada Mascarell , más pienso que ha acertado Artur Mas en su nombramiento y el nuevo conseller de cultura en la aceptación del mismo.
Amén de la sobrada preparación del ex socilalista, de su conocimiento del terreno, de su capacidad de trabajo y de concertación, es un grado el que aporta al gobierno de todos los catalanes al ser un progresista y de izquierdas.
Ahora no tendrá el carnet del partido, pero mejor, para él militar en la independencia que en un partido que se tiene que reencontrar consigo mismo para volver a conectar con sus bases. Proceso, dicho sea de paso, que están emprendiendo con poco acierto.
Los medios de comunicación, en general, y muchos ciudadanos, en particular, sienten que el nuevo presidente de la Generalitat ha iniciado la andadura con buen paso y, quizás por eso, es criticado inmediatamente por la oposición socialista.
A Artur Mas le debe horrorizar que los demás le hablen de pacto sociovergente. No le interesa estar ligado a los recientes perdedores y, seguramente también, futuros perdedores en la próxima contienda electoral.
 Se diría que del socialismo catalán,  Mas , ha salvado al mejor y, por si a éste le daba un ataque de lucidez y pensaban enfrentarle a las municipales con Trias, ahora lo ha desactivado por completo. Se están mordiendo las uñas algunos de los múltiples y divididos sectores del PSC.
Mascarell ya no tenía recorrido en el sector privado donde se encontraba. El editor de RBA no iba a apostar con decisión por lo audiovisual y, seguramente, en su fondo ideológico, éste se hallaba más próximo a las tésis "Zaragozachaconistas" de la unidad parlamentaria con el PSC, que pueden ser las triunfadoras en el "aparato" y las perdedoras en las urnas. Otro harakiri del PSC.
Ferrán Mascarell es un político ejecutivo. Se encuentra más cómodo haciendo cosas que en las mesas de los "aparatos" por muy potentes que éstas sean. Renunciar a un carnet, no es renunciar a sus principios. Más aún cuando los principios de su ex partido, que no los suyos, están por rehacerse.