jueves, 9 de diciembre de 2010

LAS BATALLAS DE INTERNET

La batalla que, en varios frentes, se libra por la red descentralizada y mundial de internet, tiene en estos tiempos su plena efervescencia.
De una parte, los hackers defensores de Assange, fundador de Wikileaks, están respondiendo al acoso financiero, político y judicial al que se está sometiendo a esta ONG desveladora de secretos de estado, mediante ataques a las webs de corporaciones e instituciones  como VISA, Mastercard, Pay Pad, Banco Post Finance, Fiscalía Sueca, etc., que son bloqueadas mediante entradas masivas de conexiones por segundo desde miles de ordenadores repartidos por todo el mundo.
El ejercito de soldados, improvisado defensor, de Wikileaks es ANONYMOUS. Una organización sin cúpulas ni líderes, sin estructura ni dirección, sólo  la consigna de la libertad de información sin barreras, la de los derechos abiertos y gratuitos es la que mueve, al parecer, esta red que se conecta entre sus miles de seguidores a través del chat y fueron capaces de hacer caer la página web del SGAE español hace unas semanas.
Estos son los Robin Hood de la red: Se enfrentan a los todopoderosos desde sus ordenadores para que el resto de la humanidad tenga acceso libre a toda la información. Es la guerra de los débiles, podría decirse.
En el otro mundo de la red, está la incipiente batalla de las operadoras  de telefonía. Es la guerra de los todopoderosos. En ella se enfrentan los Google, Microsoft, Yahoo y Apple contra los France Telecom, Telefónica, Vodafone, etc, por dinero. Ésta, diríamos que es una batalla más tradicional. Generalmente detrás de los conflictos bélicos hay un componente económico importante.
Los operadores quieren que las empresas de tecnología paguen por la, cada vez más alta, ocupación de sus redes que les lleva a hacer cuantiosas inversiones que, según dicen, sólo benefician a las cuentas de explotación de las tecnológicas.
Las telefónicas quieren acabar compartiendo parte de los ingresos que generan los buscadores y los fabricantes de tecnología de movilidad. Ya sólo falta el anuncio de Apple que fabricará su propia tarjeta SIM que permitirá cambiar de operador con mayor facilidad...
Y en medio de las dos batallas, estamos nosotros. Los usuarios de la red. Los que pagamos una línea ADSL . Los que utilizan muchos datos de la red y los que la usan con moderación. Los pocos que saben hasta hackear redes y los que sólo leen las noticias del día. Los que se cabrean por las inmensos costes de los operadores y los que usan tarjetas pre-pago dosificadamente... Los que acabaremos perdiendo, con seguridad, la batalla de la restricción de la información y la de la factura final del armisticio entre las telefónicas y las tecnológicas.
Los todopoderosos pueden ceder una batalla, pero no suelen perder la guerra.

2 comentarios:

Enrique Tarragó Freixes dijo...

Cuanta razón tienes. Buen artículo

jose sanclemente dijo...

Gracias Enrique. Verás como al final nois tendremos que defender de las telefónicas porque de Wikileaks ya se ocupan los gobiernos, los bancos y el poder en general. Es la vida