martes, 31 de mayo de 2011

INTERVIÚ 35 ANIVERSARIO

Hubo un tiempo, hace más de treinta años, en que el editor Antonio Asensio Pizarro, sorteando las trabanquetas de la censura y el oprobio legalizado del secuestro de la libertad de expresión, presidía personalmente los comités de dirección de la revista Interviú que nos abrió los ojos ante tanto silencio obligado y tantos asuntos tapados.
La revista nació en mayo de 1976 y la combinación de "destape " femenino junto con el de la denuncia y la investigación con buenos recursos, mejor voluntad y millones de impedimentos por parte del poder establecido en la época, fue un éxito imprevisto.
El crecimiento geométrico y constante de la tirada hizo, mala política empresarial visto en la distancia de los años, que hubiera que renunciar a crecer en paginación por los excesivos costes y dejar fuera de la revista a algunos anunciantes que se querían apuntar al carro del numeroso grupo de lectores que se contaban por centenares de miles hasta sobrepasar los cuatro millones.
Las copias, algunas secuestradas torpemente por la policía, pasaban de mano en mano con clandestinidad, escondidas entre el nuevo y riguroso diario El País que también acababa de ver la luz tras la muerte del dictador: ¿Has visto lo que saca Interviu?...era la comidilla semanal entre los ávidos lectores españoles.
Asensio en los comités de redacción, en los que a partir del año 1981 tuve la oportunidad de asistir en calidad de Gerente de las revistas de grupo Zeta, era el primero en azuzar al equipo de redacción con los Alvarez Solís, Puga, Palacios al frente de la dirección: "Quiero este tema cueste lo que cueste", mientras a mi , que tenía la responsabilidad de que los costes estuvieran proporcionados a los ingresos, se me ponían los pelos de punta. "Si hay que viajar a Tailandia para hacer las fotos de tal o cual huido de la justicia que tengamos localizado, se viaja".
El éxito de lectores alcanzado con el millón de tirada con el número de Marisol no encajaba con los resultados económicos, pero el editor Asensio sabía lo que se hacía al potenciar la búsqueda de temas e incentivar con sueldos importantes a sus mejores redactores.
No había más límites que la libertad de los demás, ni más compromisos que hacer bien el trabajo periodístico sin pensar en tal o cual poder establecido. Nada debía estar condicionado por terceros que no fueran los intereses de los propios y numerosos lectores.
Los tiempos cambiaron. Las empresas periodísticas también. Hoy nadie renuncia a una publicidad que escasea y nadie es capaz de apostar por la información a cualquier precio, pero , sobre todo, muy pocos se arriesgan a enfrentarse a los poderes fácticos despreciando el coste que conlleva romper compromisos y ataduras.
También es cierto que hoy no vale lo que valía ayer cuando todo estaba por descubrir. Hoy la información nos inunda y se esparce al segundo por entre las pantallas de los móviles, pero no por eso hemos de quitarle el mérito a quien se avanzó en su tiempo. A quien fue un verdadero editor.
Hoy no todo vale, pero sobre todo hoy no hay un editor como el de entonces.
Feliz aniversario sobre todo por lo que en su tiempo fue Interviu.