miércoles, 15 de enero de 2014

EL DIARIO DE GAMONAL (BURGOS)

Es muy difícil que la prensa no pierda credibilidad cuando un editor defiende sus intereses particulares. Lo que está pasando en Gamonal (Burgos) es un claro ejemplo. No me voy a extender en lo que ya  contaba el director de eldiario.es, Ignacio Escolar, en  su columna de ayer; aunque debería releerse para entender por qué los medios pueden acabar con el periodismo como decía Graham Greene.
Un constructor no puede ser editor de un diario, lo mismo que un pirómano no debería ser a la vez guarda bosques o un ministro de economía, banquero.
En el caso del periodismo los límites están a flor de piel: deben ser tan susceptibles que la raya a traspasar solo puede estar teñida de un rosa pálido, casi transparente, y condicionados exclusivamente por las ideas, jamás por los compromisos y las hipotecas personales.
Arde Burgos porque los vecinos de Gamonal se oponen a las obras de un bulevar que les va a costar 8 millones de euros antes que priorizar los servicios esenciales de una comunidad castigada por la crisis. Algo de esos 8 millones se va a llevar la empresa constructora del editor del diario de Burgos,  "Michel" Méndez Pozo,  que debería informar con imparcialidad  en su diario sobre lo que en su ciudad está sucediendo.
Hoy el director del Diario de Burgos, en la cadena Ser, hacía un lamentable papel en defensa de su editor cuando debería estar del lado de los débiles, de aquellos a los que un periódico debe darles voz. Solo así se concibe el periodismo.
Hoy Diario de Burgos abre su página web con un anuncio publicitario en defensa de Gamonal patrocinado por el Ayuntamiento de Burgos:  Apostando por Gamonal es el lema y el vídeo que ostenta en su cabecera el periódico.
Este es el claro ejemplo de que no todo vale en el periodismo, ni siquiera la publicidad tendenciosa en un momento como el que viven los burgaleses.
O se apuesta por los ciudadanos o el periodismo se muere. Lo están matando.