domingo, 22 de septiembre de 2013

EL SAQUEO DE LOS LIBROS

 Un amigo me comentaba con sorna  que empiezo a ser un escritor de éxito porque mis dos novelas, por fin, ya se pueden descargar gratis en varias páginas  de las llamadas piratas.
 Una amiga había oído una conversación en la peluquería en la que unas mujeres de cuarenta y tantos alardeaban de haber obtenido sin pagar la trilogía de Las Sombras de Grey y hasta un centenar de libros de  novela romántica: "Es muy fácil —le decía una a la más inexperta mostrándole su libro electrónico—con un solo click aquí te bajas el archivo en unos segundos..."
  El camarero de un restaurante me muestra con una sonrisa su dispositivo electrónico de lectura con la última novela de Vargas Llosa, saqueada y disponible para el lector antes de que viera la luz en las librerías.
  Pones el nombre de un autor en cualquiera de estas páginas que campan por la red y aparece toda su bibliografía con el mensaje de "descarga gratuita". 
  La piratería del libro ya empieza a ser una costumbre en determinados ambientes que no entran a valorar el daño que le hacen a la industria editorial y a sus empleados, y mucho menos a pensar que la creación literaria requiere un esfuerzo intelectual que debe ser recompensado  de igual manera que se abona  el menú del restaurante  o el corte de pelo de la peluquería.
  El Consejo de ministros ha aprobado una ley antipiratería por las que los propietarios de estas páginas webs ilegales pueden tener importantes sanciones, incluida penas de cárcel. No se si será efectiva, el tiempo lo dirá. Me suena a la ley de prohibición del tabaco: no se puede fumar en lugares públicos como   restaurantes o peluquerías y yo les aseguro que he visto hacerlo en muchos de estos establecimientos.
  De todas maneras, sería mejor que junto con la represión de la piratería se bajase el IVA de los libros electrónicos, que está en un 21%, para que éstos pudieran ser más accesibles a sus lectores. Aunque pensando en  lo que pretende hacer este gobierno con la Ley Antitabaco y con los impuestos, creo que preferirán bajárselo a los de EUROVEGAS antes que a los editores, a parte de dejarles fumar a sus anchas.A eso le llaman fomentar la cultura del ocio.
  Hay prioridades más importantes para este gobierno, como también hay costumbres entre los ciudadanos  que solo pueden cambiarse con la educación más que con las leyes.
  


1 comentario:

Jesus Muñoz Nuñez dijo...

Para este gobierno no existe otra cosa que la cuenta de pérdidas y ganancias del Estado. Y como decía la canción de Serrat, "No conocen ni a su padre cuando pierden el control". La cultura no existe, ni les importa un ardite. Si un impuesto se la carga a medio plazo les da exactamente igual, al fin y al cabo consigue cuatro perras para compensar los desmanes que no dejan de perpetrar en el mundo financiero, y en algún otro. Y lo de Eurovegas trata de perpetuar algo que para los demás debería estar muerto que es la cultura del cemento y el ladrillo, que es el sector más inmediatamente beneficiado por el proyecto.