domingo, 12 de mayo de 2013

EL 15M Y LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN

Los medios de comunicación españoles se sintieron sobrepasados por el movimiento del 15 M por dos razones: por una parte estos reaccionaron tarde  y ninguneando a un movimiento social que ponía en  tela de juicio a nuestros políticos e instituciones y por otra los periodistas se sintieron "escracheados", por primera vez,  por un amplio colectivo ciudadano que denunciaba la connivencia de los medios con el poder establecido.
No habían sustanciales diferencias en la crítica a los medios de comunicación de uno u otro signo ideológico, como no la había entre la reprobación en la forma de actuar de un partido político u otro. El "no nos representan" era una bomba que también alcanzaba a dinamitar el establishment del periodismo.
De hecho, transcurrido el tiempo, creo que el 15M ha significado un punto de inflexión para los periodistas como lo ha sido para los ciudadanos, en su conciencia social y de protesta, frente a una democracia que se ha instalado en las apariencias formales sin atender a la voluntad real de los ciudadanos.
Los medios de comunicación, como las instituciones democráticas,  fueron incapaces de cumplir con el papel de dar voz a los más débiles en los momentos más duros de la crisis en los que el rodillo financiero, la corrupción y  la presión institucional no dejaban salidas más allá de la indignación y la protesta.
Los indignados del 15 M fueron, y siguen siendo, una  luz frente a tanta opacidad, una abertura hacia la libre expresión ciudadana que no puede ni debe ser suplantada por la democracia formal, ni siquiera por los medios de comunicación libres.
Recuerdo  las  muestras de asombro por parte de algunos periodistas  de medios llamados hasta entonces progresistas  cuando cubrían, con retraso y excepticismo, las ocupaciones de plazas y lugares públicos por las asambleas de los indignados y se sentían incomprendidos por éstos. Los periodistas, desorientados, eran incapaces de ponerse a su lado.
El periodismo es compromiso con los ciudadanos: no existe neutralidad. No debe haber duda a la hora de ponerse del lado de  los ciudadanos o a favor del poder. Creo que el 15M vino a recordar la esencia básica de informar ejerciendo de contrapoder en lugar de ser el cuarto poder.
Si lo pensamos, aparte del fenómeno de las redes sociales, los indignados  aportaron a los medios la autocrítica suficiente para que entendieran que se puede y se debe informar de todo y cuestionarlo: desde la Monarquía hasta el poder financiero, los incumplimientos de los políticos o lo casos de corrupción.
Dos años después, el 15 M ha abierto nuevos caminos a la protesta y denuncia en forma de plataformas antideshaucios y de las diferentes mareas sociales y profesionales que defienden la dignidad de los ciudadanos frente a los recortes de derechos básicos por parte del gobierno. También ha puesto en evidencia  y ha discriminado con claridad a los medios de comunicación que siguen sin entender (o no quieren entender) lo que está pasando en la calle, de aquellos que lo cuentan sin censura.
Como escribe Juan Luis Sánchez, subdirector de eldiario.es, después del 15 M la política será otra cosa y el periodismo necesariamente también. No debía de haber bajado la guardia frente a las injusticias y entregarse cómodamente a los intereses de los poderosos.

                                  

4 comentarios:

Il Gatopando dijo...

En mi opinión, un análisis acertado. El 15M contribuyó a desenmascarar la connivencia del periodismo español con el poder, su papel reducido al de ejercer como ventrílocuos de los políticos. Basta ver la sumisión con la que la gran mayoría de medios acepta las ruedas de prensa sin preguntas.

narbona dijo...

Acertado artículo. Gracias por escribirlo.

Anónimo dijo...

¿Que los medios de comunicación ningunearon el a15M? Basta con revisar las hemerotecas para poner en cuestión el punto de partida. Desde las portadas de El País a la entrevista el día de reflexión en primetime en la Ser

jose antonio dijo...

Nuestros deseos no siempre se parecen a lo que ocurre.
Los medios de comunicación, la mayoría, siguen fieles a quien paga: bancos, iglesia, estado...
Tenemos nuevas vías de comunicación con internet que nos permte este tipo de intercambio de ideas, pero en demasiadas ocasiones los mensajes expresados solo sirven de desahogo con simples insultos vacios, o se lanzan señuelos para tantear al personal.
Los medios de "masas", las televiones, apenas tienen espacios ajenos al adoctrinamiento.
En andalucía, donde vivo, canalsur es la tv pública. Poco seguimiento ha hecho de los últimos acontecimientos del 15M, sin embargo están constantemente hablando de procesiones y romerías, desde los preparativos hasta directos con la participación multitudinaria.
¿Qué ocurriría si los días de vacaciones correspondientes a semana santa se cambiarán a una fecha sin relación con la religión, y esa semana fuera una más donde quien quisiera siga saliendo en procesión?
Los medios saldrían rápidamente en contra. Dirían que el turismo y bla bla bla. Contibuyendo a crear un clamor popular y sus correspondientes y masivas protestas, posiblemente más numerosas y constantes que las que piden una vida digna.
El poder ha manejado y pagado los medios de comunicación, solo hay que revisar la historia del arte.