lunes, 28 de enero de 2013

LA PRENSA: UNA FLOR MUY DELICADA

"La libertad de prensa es una flor muy delicada"  Este es el título del blog de Neelie  Kroes, la vicepresidenta de la Comisión Europea que ha presentado el informe de varios expertos que pretenden unificar criterios y normas, e incluso sanciones, a los países europeos y medios de comunicación que incumplan la la libertad de prensa y la pluralidad informativa.
Aunque  su post  personal está abierto a los comentarios y sugerencias de todo el que desee opinar, no ha podido evitar que los editores europeos se hayan echado las manos a la cabeza. Ya se sabe que todo lo que huela a control de la prensa es mejor dejarlo abierto o sometido a la propia autorregulación de los medios y de los periodistas, que deben aplicar sus propias reglas éticas y profesionales.
La excusa que ha llevado a realizar este sesudo informe es la situación que vive Hungría con el acoso y derribo de algunos medios  de comunicación por parte del gobierno.
Es cierto que hay una desigualdad en la libertad de prensa, incluso entre los países de nuestro continente.
En nuestro país, afortunadamente, no tenemos un problema para que la información que recibimos  sea libre y plural. Y si no lo es, será por los condicionantes que se autoimponen determinados medios de comunicación que pueden estar sujetos a intereses económicos y financieros y que les impide expresarse con libertad en determinados asuntos.
Lo demás, como cualquier empresa o ciudadano, tiene que estar sometido a los tribunales ordinarios y punto. Por ello creo que este informe que presenta la Comisaria no llegará a nada.
Se ha cruzado este hecho con el de la reciente portada "fallida" de EL PAÍS y que fue objeto de una doble página de disculpas por parte de sus directivos. De todo lo que  se explicó en la información sobre la portada falsa de Hugo Chávez me quedé con lo que creo que sirvió de detonante para que el director de EL PAÍS diera marcha atrás y recogiera el 70% de la tirada del diario y volviera a imprimirla: Fueron los lectores quienes a través de las redes sociales les alertaron de que se habían equivocado, demostrándole al medio de comunicación que le habían vendido gato por liebre.
No es la primera vez que un diario cambia su portada ante las protestas de sus lectores.
Recuerdo una de EL PERIÓDICO que no llegó a imprimirse porque en las redes sociales la consideraban racista y el director tuvo que modularla y dar explicaciones.
Eso no nos debe llevar siquiera a pensar que los lectores son los que deben hacer o deshacer portadas de los diarios, pero sí a reflexionar que el control que ahora se puede ejercer sobre las informaciones de los diarios es superior al de hace tan solo unos años.
La relación entre diarios y lectores es una relación de confianza, que se basa en los principios éticos de sus periodistas, no de los medios, dado que éstos no pueden tener ética puesto que son instrumentos y no sujetos, sin embargo es deseable que las reglas y principios de las que se dotan las empresas periodísticas se hagan públicas, al igual que debe saberse quien hay detrás del organigrama empresarial de los medios para conocer a qué intereses responden.
Con eso bastaría para que todos estuviéramos más tranquilos, incluso la Comisaria preocupada por la delicada flor de la prensa. Con eso y con que los medios cuenten la verdad, si no es así ya están los tribunales.