jueves, 20 de diciembre de 2012

MEDIOS: SALVADOS POR LA IGLESIA Y POR LA BANCA


 La disolución de la cadena de emisoras ABC- PUNTO RADIO de VOCENTO , que ha acabado arrendada a la COPE ,  y la entrada en el capital   de la cadena de la Conferencia Episcopal del banco luso, Espíritu Santo, (se habla de 12 millones de euros por un 7% de las acciones en  autocartera), son un buen punto de partida para una reflexión sobre quien está en disposición de apostar por los medios de comunicación a cualquier precio y riesgo.
 Cuando, a los pocos meses de su incorporación, el joven consejero delegado de Vocento,  Luis Enriquez, vio las pérdidas millonarias de la cadena PUNTO RADIO, con poco más de cuatrocientos mil oyentes y con un déficit de "postes" repetidores que le impedía crecer en audiencia, tomó la decisión de eliminar delegaciones territoriales y, por tanto, apostar por una programación estatal con escasas desconexiones que minimizaran los costes. También decidió que la radio se volcaría en proteger y apoyar la cabecera de ABC por lo que optó por cambiarle el nombre, a sabiendas de que jugaría en contra de la audiencia en el EGM.
   Se ha demostrado que, desafortunadamente, esas medidas conducían hacia el final del proyecto. VOCENTO ha renunciado a la radio y se la ha entregado a la COPE , tras la intentona fracasada de una fusión con ONDA CERO, que además dificulta a futuro una alianza estratégica, que parecía natural, con el Grupo ANTENA 3- PLANETA.
   VOCENTO ha tirado la toalla en la radio como antes lo había hecho en la televisión y en la prensa gratuita. La apuesta de sus accionistas parece ser que pasa por la rentabilidad inmediata y por la concentración en los medios escritos y digitales, que están, como en la mayoría de los grupos periodísticos, sufriendo una importante caída de difusión y de publicidad.
  Antes PRISA y UNIDAD EDITORIAL también habían renunciado a la televisión en abierto, que se vieron incapaces de rentabilizar.
  Parece que la Iglesia y la banca van a tener un papel relevante en los medios de comunicación en el futuro inmediato. No solo por la anécdota, si se le puede llamar así, de lo que ha pasado con la radio de VOCENTO, que ha sido acogida y "salvada" por la Conferencia Episcopal, sino porque detrás de las inversiones que hagan ambas instituciones parece haber una estrategia que le falta a los editores laicos y endeudados.
  Que la Iglesia es una institución que no está en crisis en los momentos de crisis, y en la que cierta banca está dispuesta a invertir, es una realidad. La gestión de la COPE, de la que se ha disgregado por sus gestores la televisión para no ser contaminada, ha sido excelente comparada con la que han hecho (han podido hacer) el resto de los medios de comunicación.
  La banca entrará en breve también en el grupo PRISA , pero en este caso lo hará por el canje de deuda por acciones y hemos sabido que el trato dado a algunos medios por algunos bancos antes del rescate ha sido preferencial. Detrás de ello mucha gente ve una estrategia de influir en los contenidos editoriales.
  La Iglesia no se esconde en eso. Tiene su doctrina y su estrategia. Su linea es coherente y firme. La de aquí y la del Vaticano, cuyo suplemento de L´Obsservatore Romano nos hace llegar cada domingo el diario La Razón que lo encarta previo pago, según dicen, de la Iglesia vaticana.
   Si tendrán visión los de la Conferencia Episcopal, que vieron que los periódicos en España tenían un futuro complejo,  y que en 1988 vendieron el diario YA, que fundaron en 1935 y que llegó a ser el más vendido en Madrid... ¿Y recuerdan a quien se lo vendieron entonces?, pues al grupo VOCENTO (en aquel tiempo llamado COMECOSA) que lo dejó en manos de Antena 3, tras entrar en perdidas de más de 2.000 millones de las antiguas pesetas. 
Si la cosa sigue pintando tan mal en los medios a lo mejor acaban, como en el primer programa del gran Jordi Évole, Salvados por la Iglesia ...y por la banca. Es lo que hay.