domingo, 18 de noviembre de 2012

ALGO HUELE A PODRIDO

El diario madrileño El Mundo, ha publicado una información exclusiva basada en un borrador de la policía de delitos económicos que, supuestamente, estaría investigando varias cuentas de Jordi Pujol, Artur Mas  y familia, que tendrían depositado algún centenar de millones de euros en cuentas en Suiza y en Liechtenstein.
El citado borrador policial no es conocido ni por el juez que lleva el Caso Palau, con sus correspondientes y presuntas desviaciones de dinero hacia CIU, ni por el ministro del interior ,que ha abierto una investigación para esclarecer si existe ese informe, quién lo ha hecho y quién lo ha filtrado a El Mundo.
Desde el punto de vista periodístico es un scoop, aquí lo traduciríamos por una primicia o exclusiva que se ha marcado el diario. Pero, de momento, ha puesto en juego su credibilidad .
El hecho de que el juez e incluso el ministro del interior desconocieran que se estaba investigando algo tan relevante como la supuesta implicación en un delito financiero y de corrupción de un presidente  y un expresidente de la Generalitat, hace sospechar inicialmente de que las fuentes que han filtrado el informe sean serias y, por tanto que el contenido publicado –negado por Mas y Pujol—sea cierto. Pero eso lo sabremos solo en cuestión de días.
Si fuera falso, quiero creer que El Mundo habría sido víctima de un engaño y que la publicación no ha sido un montaje, como dicen muchos, entre ellos los políticos catalanes implicados, para torpedear el ascenso del nacionalismo catalán en las próximas elecciones del día 25 de noviembre.
Si el diario ha sido engañado y, por tanto todos sus lectores, los medios de comunicación que lo han reproducido y el conjunto de la sociedad, el daño causado a la ciudadanía es de tal tamaño que sería dificilmente enmendable con las  meras disculpas de El Mundo, aparte del daño causado a la imagen y el honor de la familia de Mas y Pujol que debería ser reparado en los tribunales.
El otro daño es el que se infringe el propio diario EL Mundo, en lo más preciado que tiene la prensa escrita: su credibilidad.
El periodismo de investigación tiene sus riesgos, pero uno que no se debe correr es el de hacer públicos borradores no contrastados o interesados. El periodista debe aislarse de la subjetividad de sus fuentes y cuando un tema, de tremendo calado como este, no puede demostrarse, simplemente no se debe publicar.
Si en los próximos días no aparecen informaciones que demuestren lo publicado. Todos nos sentiremos defraudados por el diario.
Hoy, El Mundo, empieza mal: No aporta ningún nuevo dato. Dedica dos páginas de la carta de su director, Pedro J. Ramirez,  y la editorial, a opinar sobre la corrupción de los políticos catalanes y a batirse contra el nacionalismo de  Mas y Pujol. Pura opinión subjetiva que sirve para alimentar la razón de los que piensan que esto es una campaña orquestada contra los nacionalistas. Esperemos a mañana.Esperemos a nueva información que hoy se nos ha hurtado.
Se juega mucho El Mundo...nos jugamos mucho todos. De momento ha conseguido, con su publicación que hoy todo huela a podrido, incluso el periodismo de investigación que ha practicado.
No soy devoto de la linea de El Mundo, pero  deseo  por el bien del periodismo, que el método de investigación utilizado haya sido riguroso, objetivo y contrastado; que no sea un mero borrador de lo que debe ser el buen periodismo.