miércoles, 14 de diciembre de 2011

PERIODISTAS INDIGNADOS

Algunos periodistas comienzan a estar indignados. No me refiero solo a aquellos que durante estos últimos años han perdido su puesto de trabajo en las sucesivas reducciones de personal que han llevado a cabo las empresas periodísticas, sino también  a aquellos que están viendo mermadas sus condiciones laborales en sus actuales puestos en las redacciones y empiezan a tener dificultades para poder informar con los más elementales niveles de calidad periodística.
En esta época de recortes, donde la prensa se está alineando con la obsesión de los políticos por rebajar los gastos sin miramiento en las necesidades más elementales del ciudadano, debería ser implacable que el ejemplo de austeridad que se exige  a los redactores y empleados de los medios, se reflejase en el de sus directivos y empresarios.
No vale reducir el salario y los gastos de taxi de un periodista si sus directivos van con chofer y viajan en clase bussines. No es demagogia. Esa actitud debe ser tanto o más exigible en la empresa periodística, que no deja de ser una empresa de servicios, como al gobierno de turno que  cercena los servicios de los ciudadanos y las nóminas de los funcionarios.
Que las empresas periodísticas lo están pasando mal es una realidad incontestable, sobre todo en el caso de los diarios y las radios, puesto que las televisiones con la ayuda gubernamental que ha supuesto la posibilidad de fusionarse entre ellas y el vaciado de la publicidad de la pública, están en beneficios.
Por eso entiendo que hayan periodistas de PRISA , cuya empresa tiene dificultades para abonarles la paga de Navidad antes de que se coman los turrones en la Noche Buena, que estén indignados al ver que el grueso de directivos del consejo de administración  hayan viajado varios días a Chile para celebrar su reunión anual con el coste de viajes, dietas y hoteles que ello debe suponer.
Aunque pudiera desprenderse de las fotos que publica hoy el diario El País, que un banco español (BBVA) pudiera estar patrocinando ese viaje, que tiene una intención de "promocionar" las inversiones en territorio chileno donde el grupo español tiene una cadena de radio, ello se debería explicar muy bien no solo a sus indignados trabajadores sino a los lectores que tienen entre sus preocupaciones la gran responsabilidad que las entidades financieras están teniendo en la entrada y posible salida de esta crisis.
Hay que dar ejemplo en todos los sentidos. De lo contrario estaremos mirando con lupa como el diario "Global en español" trata a una entidad financiera, que puede copatrocinar con él periódico un acto en Chile ,mientras tiene dificultades para atender la paga de Navidad de sus trabajadores.