martes, 22 de noviembre de 2011

SI YO FUERA ANUNCIANTE DE TELE 5

Con lo que está cayendo el consumo van los anunciantes de La Noria y retiran su publicidad de este programa de Tele 5 que aglutina a más del 15% de la audiencia , algo más de dos millones de telespectadores. Osea que los Vodafone, Panrico, Nestle, Puleva, Campofrío, Bayer y La Razón , entre otros, renuncian a comunicar sus productos a los telespectadores del Reality Show porque el bloguero Pablo Herreros, ha movilizado a decenas de miles de seguidores en la red social que animaban a que los anunciantes no estuvieran presentes en un programa que entrevistó a la madre de "EL CUCO" en el caso de Marta del Castillo, bajo el eslogan de "estas son las marcas que patrocinan a la madre de un criminal".
Y ahora parece que Tele 5 va  a suavizar su imagen de televisión zafia, pero con audiencia, retirando algunas de sus perlas tipo "Enemigos intimos"," Resistiré, ¿vale?"
Está claro que no todo vale por la audiencia ni toda la audiencia vale para la publicidad. Las marcas, al parecer, se veían contaminadas por el clamor social contra la Noria. Claro que era un clamor inferior cuantitativamente, el de la red social, al de la audiencia del programa.
Supongo, entonces, que los anunciantes han valorado su retirada desde un aspecto cualitativo. Posiblemente si entras a desgranar el target de los espectadores de La Noria, éste debe ser menos relevante para el anunciante que el que tiene la red social y el de los medios de comunicación que se han hecho eco de este asunto.
Pero tampoco debe ser así exactamente. Los anunciantes pagan sus anuncios en función de los GRPs,(impactos)  y los OTS (oportunidad de que vean tu spot).  Es decir la cadena les garantiza una serie de impactos en los consumidores a unos precios que oscilan en función de la audiencia y , resumiendo mucho, acaban apareciendo en diferentes posiciones de la parrilla.
Eso significaría que si Tele 5 tiene suficiente espacio para emitir sus anuncios en las veinticuatro horas de emisión y en sus varios canales digitales, pudiera ser que esa publicidad sustraída a La Noria se haya repartido entre otros programas. Si es así  Tele 5 no habría perdido ni un euro de sus anunciantes.
Eso podría ayudar, aunque no sería lo relevante, a que el programa de La Noria no haya sido cuestionado por la cadena italiana y se siga emitiendo. Aunque creo que si no ha sido cuestionado por los directivos de Tele 5, es porque sentaría un serio precedente para la cadena que un bloguero y sus seguidores acabaran incidiendo en las decisiones de emitir o no un programa con máxima audiencia.
La reacción de los "tertulianos-periodistas" de La Noria ha sido de defensa a ultranza del programa y, sobre todo de sus sueldos. Algunos de ellos habían reaccionado visceralmente en contra de otras situaciones menos escabrosas que la de entrevistar , previo pago, a la madre de un criminal , pero en aquellos casos no les afectaba  a su bolsillo y han quedado retratados, bajo la falsa excusa de atentar a la libertad de expresión y la doble moral que practican los que se han opuesto a este tipo de entrevistas.
Si yo fuera anunciante de Tele 5 hubiera hecho lo mismo. Seguramente me habría asegurado de que no pierdo impactos en la cadena y hasta hubiera aprovechado el grave incidente para darles una vuelta de tuerca a las tarifas publicitarias porque los consumidores no están por comprar. No hubiera jugado, con lo poco que se vende hoy en día, con unas decenas de miles de potenciales clientes que asociarían mi marca al "patrocinio de la madre de un criminal".
Aunque, siempre quedará la duda de por qué sigue anunciándose en La Noria la vidente –astróloga Esperanza García, cuando ella más que ninguno de nosotros debe saber el futuro que la espera. No creo que se quiera inmolar.