martes, 8 de noviembre de 2011

EL DÍA EN QUE TWITTER MATÓ A LOS PERIÓDICOS

Situémonos en el debate electoral de ayer: Twitter fue la estrella para la mayoría de medios, periodistas, e incluso para los candidatos que debatían.
Nada más acabar, el jefe de comunicación del PP, Gonzalez Pons, dijo que la victoria de Rajoy había sido "Trending topic" en la famosa red social del pajarito.
El Trending topic es algo así como el tema del momento. Una empresa de San Francisco de no más de media docena de personas, que estaba a punto de arruinarse "construyendo" un buscador de opiniones sobre productos , fabricó  en 2008 unos algoritmos que permitían ordenar las tendencias  en tiempo real de los tuiteros. En poco tiempo empresa y empleados fueron absorbidos por Twitter. Hoy en día muchas empresas pagan por ser " Trending topic " y , por qué no, también lo puede hacer hasta un candidato electoral. Ciertamente eso se nos muestra separado como "enlaces patrocinados", pero como para fiarse de eso estamos...
No sé por qué soy tan incrédulo con la red social cuando soy un usuario moderado de ella y ayer me invitaron a seguir el "hastack" de hora 25 de la SER, el de TVE, el de El País, El Mundo, Diario de Navarra, y así hasta casi una veintena de medios que sigo en Twitter. He de reconocer que no daba abasto si, además quería seguir lo que decían Rubalcaba y Rajoy.
No me sorprendió, pero si me preocupó que los periodistas de los platós televisivos y la mayoría de diarios hoy, basaran sus opiniones y comentarios en lo que se estaba "moviendo" en la red social y que, incluso, dieran validez casi científica a la tendencia de lo que en Twitter expensábamos los ciudadanos pajaritos. Nos sumaban y nos utilizaban caprichosamente para sostener quien había estado mejor en el debate o qué opinaba la ciudadanía de tal o cual tema de los bloques que se trataron.
Recién acabado el debate, la pesada y lenta maquinaría de los periódicos había reaccionado como un bólido de la Fórmula Uno y ya tenían las encuestas impresas en sus portadas en las que ganaba, generalmente Rajoy por amplio margen.
Casi todas ellas venían elaboradas por los "votos" on line de  las redes sociales que interactuaban con los diarios. Sólo El País y El Mundo, de los que yo vi, habían acudido a buscar en una empresa de sondeos, un universo escaso y de urgencia, para establecer el ganador del debate.
Uno de los directores de un diario nacional  que siguió un tuit mío, donde manifestaba mi extrañeza por ser tan ligeros en las "llamadas encuestas de red social" y por basarse, la opinión de los periodistas, en lo que en twitter sus seguidores marcaban como tendencia, me contestó que "era obvio que las encuestas reflejaban la ideología del medio y la de sus lectores". Yo pensaba que las encuestas reflejaban, mas o menos, la opinión del conjunto de los ciudadanos, vamos lo que se llama un Universo.
Ese día, el de ayer, también el de hoy, vi claro que la red social utilizada de esta manera está matando a los periódicos. No es cierto que la tecnología acabe con los medios, es el uso que los medios le están dando a esa tecnología lo que acabará con ellos.
A los pocos minutos ya tenía gratis en mi twitter las portadas de los diarios y luego a las horas  también gratuitamente, los artículos de los periodistas y opinadores seleccionados para mí por mis seguidores... uff, cuando hoy cogí el AVE y me leí tres diarios la sensación de "dejà vu" fue tremenda.
Si los diarios siguen por este camino, si no dan noticias diferenciadas de la red social, si se sirven de ella para trasladarnos  criterios periodísticos y si , sobre todo, se basan en sus comentarios para contarnos la información y abusan del periodismo ciudadano... a mi me dejarán de interesar.
Hoy ya no me interesaron ni justificó lo que pagué por ellos. Los editores sabrán lo que hacen . ¿o  no?

3 comentarios:

Manuel Pastrana dijo...

Chapeau!!

Carlos Pastor dijo...

Totalmente de acuerdo

Quim Marqués dijo...

Ya, por eso las cuentas de resultados arrojan pérdidas. El sector no demanda ya una consolidación sino una reinvención.
PedroJ apuesta obsesivamente por el kiosco digital. Pepe, tu que sabes de números, ¿es viable un modelo basado exclusivamente en el periódico digital de pago?