viernes, 30 de septiembre de 2011

LIBRO BLANCO Y LIBRO NEGRO PARA EL PERIODISMO

Tradicionalmente la AEDE (Asociación de Editores de Diarios Españoles) elabora cada año el Libro Blanco de la Prensa Diaria donde analiza las cifras del sector de los periódicos y proyecta a través de algunos artículos de investigación el futuro de estas empresas informativas. Los últimos años, este libro se ha teñido de cifras rojas en lo que respecta a los ingresos publicitarios y de difusión, y  los artículos se encaran hacia ofrecer algo de luz ante el desconcierto digital de los periódicos que les debe llevar a un nuevo modelo de empresa.
En la portada del LIBRO BLANCO de 2011 aparece, creo que por primera vez, una mano que sujeta un Smartphone, con las noticias de un diario integradas en él y bajo un fajo de periódicos de papel.
El catedrático, Bernardo Diaz Nosty presentó ayer  EL LIBRO NEGRO DEL PERIODISMO EN ESPAÑA. Es curioso que la portada del libro sea blanca con una ilustración y los títulos en negro.
El libro de Bernardo es una buena fotografía de la situación de los periodistas en nuestro país: Falta de recursos, paro en la profesión, injerencias de los poderes públicos e injerencias de los propios medios, entre otras cosas valoradas a través de encuestas a algunos directores y estudiantes de periodismo.
Si mezcláramos ambos libros , EL BLANCO de la AEDE y  EL  NEGRO del catedrático, obtendríamos un gris espeso, similar al de la niebla densa que generaría el humo al arder una antigua fábrica de carbón.
La mezcla de  impotencia ante la definición de un modelo de empresa en los diarios que agonizan sin recambio claro, con una profesión que se encoge a golpe de recortes y que empieza a dar , también, muestras de agotamiento, nos está empezando a contaminar a los ciudadanos y a la información que recibimos.
Algún periodista, esta semana, en los periódicos hablaba sobre el cansancio de los lectores. Resultaba curioso leerlo en el diario por el que había pagado un euro y veinte céntimos. Otros , algunos editores, ya lo habían hecho antes de tal manera que parecían querer tirar la toalla.
Casi todos coinciden en que el buen periodismo nunca morirá, que esa es la tabla de salvación de las empresas y de la profesión: Hacer buen periodismo, contrastado, investigado e independiente.
Casi todos coinciden que ese buen periodismo no está todavía en la red,como lo está o estaba en los medios convencionales. Casi todos (Los del LIBRO BLANCO y los del NEGRO), creen que la solución está en recuperar la credibilidad ante el lector mediante una buena información.
Y , sin embargo, el panorama es tan gris como lo sería la mezcla de ambos libros. Nadie parece estar dispuesto a apostar por ello. Pero, ojo, ni unos ni otros: Hoy me entero que uno de los tantos diarios que han hecho un ERE voluntario entre sus periodistas, ha recibido más peticiones de abandono del puesto de trabajo que las que puede asumir la empresa. ¿Están tirando todos la toalla?