lunes, 24 de enero de 2011

SED DE SOLUCIONES

La prensa de hoy recoge la "brillante" ocurrencia de Rajoy de este fin de semana: "España tiene sed de elecciones". Se trata de un buen eslogan para machacar urbi et orbe que el PP quiere que lleguemos anticipadamente a las urnas, como única salida a la crisis que se vive en nuestro país.
Detrás de la frase, seguida por todos los medios, no hay nada nuevo. Hay que echar a este gobierno incapaz en el momento en que las encuestas  favorecen a los populares o, según se mire, perjudican a Zapatero.
Tras los grandes titulares , los diarios, no recogen nada que dijera Rajoy que nos permita atisbar que yendo con urgencia a votar esto tenga arreglo.
Zapatero anda, a trancas y barrancas, en solitario y, todavía, con más pena que gloria, intentando sacar adelante  la reforma laboral, la de las pensiones, los ajustes de la banca, los recortes del déficit público autonómico y estatal, y, en el límite, sacando adelante la ley anti pirateria.
Al gobierno le ha entrado la misma prisa en tomar medidas - más vale tarde que nunca - que al PP en que se convoquen las elecciones.
La gente andamos ya un pelín cansados del rifi-rafe de los políticos . También el hastío se adueña de los lectores de los diarios que, en las secciones de política, sólo hablan de las frases "ingeniosas" de los políticos.
También necesitamos ,con cierta urgencia, señales identificadoras de que los sacrificios que, necesariamente conllevan los ajustes para los ciudadanos, vayan acompañadas de los sacrificios de los políticos y sus parafernalias grandilocuentes, necesarias,exclusivamente, para alimentar el control y el poder sobre los ciudadanos.
Es lamentable, en esta situación, que algunas televisiones públicas como canal 9,con una plantilla superior a la suma de los empleados de Antena 3 y Tele 5, según explica vertele.com, tenga un déficit de 200 millones de euros anualmente y que deban millones a las productoras desde hace más de un año.
Es dificilmente justificable la duplicidad de gastos de las diferentes administraciones públicas en las que la ineficiencia es el resultado de la lucha de los políticos por no ceder la competencia, mejor dicho, la incompetencia.
No nos sienta muy bien, y queda formalmente feo, que los expresidentes Aznar y Gonzalez accedan a consejos de administración de empresas privadas y den conferencias por las que cobran cifras millonarias, mientras les pagamos de nuestros bolsillos un sueldo vitalicio.
Si el derroche de recursos, los importantes y los simbólicos, los ineficaces y los de control del poder y la opinión, se dedicaran a inversiones productivas , quizás empezaríamos a ver una inflexión tanto en la economía como en el ánimo alicaído de los españoles.
Últimamente, el discurso político, que no los hechos de los políticos, está orientándose hacia esas tesis, pero cuando el lenguaje de éstos se basa en la confrontación partidista, nos damos cuenta de que será difícil que quieran desmontar sus costosas parcelas de poder, alimentadas en épocas de una bonanza, seguramente, irreal, en la que todo valía.
No se dan cuenta de que hablan un idioma distinto a los de sus electores, estos políticos que tenemos, Que nos tienen secos de ideas y de hechos desde hace tiempo. No creo que hoy la mayoría de los ciudadanos tengamos sed de elecciones, sino de soluciones.