domingo, 30 de enero de 2011

LA COMUNICACIÓN MUDA DE ÁFRICA

El norte de África estalla. Los ciudadanos tunecinos y, ahora, los egipcios, salen a la calle e intentan derrocar sus dictaduras. Corren por la red las convocatorias para salir a la calle y enfrentarse al poder establecido durante años. Se están uilizando las nuevas tecnologías para hacer la revolución.
Ya no es necesario reunirse clandestinamente para impulsar una protesta organizada. Las redes sociales vienen llenas de la quejas de la humanidad por los atropellos del poder. Los dictadores no las pueden controlar...Por eso ,  lo primero que hacen, ante las revueltas ciudadanas, es cerrarlas, pero en la época de los wikileaks, siempre hay fugas... imposible tapar las opiniones y hasta los muertos en la calle.
Siempre hay un teléfono móvil o un ordenador que propaga a todo el mundo la realidad de lo que acontece. No se puede engañar con tanta facilidad.
Y cuando surge democráticamente, la independencia en África, como es el caso de Sudan del Sur, algunos periodistas ya están preparando un nuevo diario, Al Estigillal (Independencia), que de la voz a un país que estaba enmudecido, sin información.
Xavier Aldekoa , corresponsal de La Vanguardia en Sudan , que seguía el proceso de independencia lo tituló acertadamente : "El país de los periódicos mudos".
Mientras en el mundo moderno y desarrollado padecemos las crisis de la opulencia, las del exceso de información interesada, las de la piratería de los contenidos y las de la transparencia a fuerza de gólpes de tecnología, que invade los más altos secretos de los estados ; en África todo empieza, todo es nuevo.
Es pronto, para que los periodistas emprendedores del nuevo Sudan, y hasta los censurados y perseguidos tunecinos, egipcios, marroquíes y un largo etcétera, se fijen en los errores de la comprometida libertad de prensa europea o americana, y que no caigan, en un futuro, en el seguidismo del poder.
Es pronto para que analicen lo que sus futuros lectores están haciendo con sus comentarios en la red, para que les sigan en sus deseos elementales de libertad y no les abandonen nunca en el compromiso de hacer de contrapoder... Es muy pronto, pero no deja de ser ilusionante que un poco más al sur de la África convulsa , el periódico Al Estigillal (Independencia), surja con el nuevo país que ha nacido de la voluntad de sus ciudadanos. Ojalá haga honor a su nombre por siempre jamás.