domingo, 17 de octubre de 2010

MICHAEL CONNELLY Y EL CUARTO PODER

En una reciente entrevista , el escritor de novela negra (policiaca), Michael Connely, creador del célebre detective Harry Bosch , manifestaba que cada vez menos los periódicos norteamericanos reflejan la realidad de lo que ocurre y son menos críticos con ésta. Decía que en estos tiempos en que vivimos la ficción se encarga de retratar con mayor objetividad las noticias que se producen a nuestro alrededor.
Series como The Wire recogen con mayor fidelidad los entramados y sucesos de Baltimore que la prensa local, ponía por ejemplo.
Es más fácil que la ficción recupere el papel de control hacia el poder que los diarios recuperen el papel de vigilantes de éste.
Este autor, antiguo reportero, cree que el conflicto entre el viejo y el nuevo periodismo no está resuelto y que nadie sabe con certeza hacia dónde se encamina la prensa.
Las nuevas plataformas informativas están más pegadas a la realidad, son más críticas y refuerzan el papel de vigilancia que ostentaba hasta hace poco el cuarto poder de la letra impresa.
La ficción, la novela inmersa en la vida cotidiana de un país, de sus gentes y de
sus conflictos personales y sociales, escenifica con crudeza el panorama que viven los ciudadanos con tal autenticidad, que nos explica la realidad con mayor realismo que las crónicas anodinas y costumbristas de algunos reporteros.
Connely acaba de publicar "Nueve Dragones" también protagonizada por "Harry Bosch" al que esta vez traslada , para la resolución de un crimen, de los Ángeles a Hong Kong. Connely, como buen periodista, también bebe de sus fuentes, la policía de los Ángeles, pero sobre todo de la realidad cotidiana.
Parece fácil, pero es necesaria una buena dosis de instinto e imaginación para describirnos, sin contrasentido, un mundo de ficción que se nos antoja de lo más real.
Engancharse a una novela de este autor es vivir desatadamente sus historias con una pasión inusual en contra de la mayoría de las crónicas que nos ofrecen los periódicos.
Quizás el nuevo periodismo un día recupere la esencia de contar las noticias con la intención que le ponen los grandes novelistas-periodistas como Michael Connely, se lo agradeceríamos a esa nueva generación de reporteros que , me temo, se incorporan con pocos recursos y menos entusiasmo del que sería necesario.