miércoles, 13 de octubre de 2010

EL CONSUMO DE LOS MEDIOS

La empresa de investigación de mercados GFK acaba de publicar su estudio sobre "Clima de consumo" en el que recoge la expectativa de comportamiento del consumo en los próximos 12 meses por parte de los españoles. Según este estudio , salvo en alimentación, los ciudadanos de este país prevemos recortar nuestro gasto en todos los sectores desde el ocio hasta la automoción en el próximo año.
Hasta aquí nada nuevo o, por lo menos, nada que no fuera previsible dada la situación económica y la falta de expectativas en que la solución a la crisis se dé a corto plazo.
En cuanto a los medios de comunicación el recorte de gasto previsto para los periódicos es muy superior al de la televisión de pago o al de internet.
Cuando se trata de priorizar el destino de los escasos recursos de una familia, el coste de la información es también una partida a reducir según este estudio.
El hecho de que recientemente se haya constatado el incremento de horas que dedicamos a ver televisión cuando parecía que ésta había llegado a su techo, y resultaba impredecible que pudiésemos dedicarle más de cuatro horas diarias a este medio, no sólo es fruto del incremento de canales con la tdt y de la ociosidad forzosa de los desempleados, sino que podría estar influyendo el abandono de la compra de diarios y, por tanto, de un efecto de sustitución de la información de pago por la gratuita.
Con este clima de consumo previsto en la encuesta de GFK, tampoco sería el mejor momento para ensayar la fórmula en internet de cobrar por las noticias. Sin embargo, en un estudio del Boston Consulting Group sobre este asunto , los españoles seríamos uno de los países europeos que más dinero estaríamos dispuestos a pagar por tener las noticias en la red (una media de 7 dólares, unos 5 euros mensuales), algo más del doble de lo que pagaría un norteamericano o un australiano.
Difícil conjugar ambos estudios para un editor que está devanándose los sesos en cómo rentabilizar la información que fluye gratuitamente por la red y que ve como continuarán mermando sus lectores en el papel.
El riesgo de cerrar al consumidor las noticias con micropagos es tan alto como el que se producirá con la caída de ingresos de publicidad si el consumo, como parece, no se activa.
Esta crisis en los medios tiene que llevar forzosamente a un proceso de selección entre ellos en el que los más fuertes serán los que demuestren ser menos prescindibles para el usuario, para ello sólo los que apuesten por la información diferencial , propia y exclusiva podrán remontar las tendencias de las encuestas por negativas que éstas sean.
De momento parece que ciudadanos y anunciantes se han puesto de acuerdo en que de la televisión no se puede prescindir. No deja de ser triste.