miércoles, 20 de octubre de 2010

CONTRAPROGRAMADO POR LA TELEVISIÓN

Leo estos días que Tele 5 y Antena 3 están en pié de guerra contraprogramando sus emisiones. No se muy bien de que va. Para enterarme entro en Vertele.com, que es una página web de la que me fío. Conozco a los que están detrás de Vertele. En ellos hay crítica y ponderación. Para mi son de confianza
Según lo que veo está en juego una serie de Tele5 "En tierra de Lobos"junto con una apuesta de Antena 3 , "Hispanidad". Según Vertele, como Tele 5 emita una miniserie sobre Felipe y Leticia para contrarrestar el hispano lanzamiento de Antena 3 se enfrentará a una multa de 500.000 euros o, lo que debe ser lo mismo, al equivalente de un par de bloques publicitarios en "prime time" en un sólo día.
A mi, la verdad me da igual. No soy un seguidor de la programación televisiva. Me he vuelto seguidor de los programas informativos de la televisión pública y de Buenafuente en la Sexta cuando el cuerpo aguanta.
Soy incapaz de fidelizarme con una serie y ello empieza a traumatizarme. No puedo con el CSI de Telecinco, fui incapaz de seguir "Perdidos", "Wired" ," Bonnes" , "House" ,¨Cuéntame", "El internado" y un sinfín de productos americanos y locales muy bien hechos y mejor criticados por los medios de comunicación.
Me he sentido desplazado en las tertulias con mis amigos que graban en el disco duro de sus ciberteles los capítulos de las series de moda. No tengo tema de conversación sobre la ficción de la televisión. Soy una nulidad y, sin embargo, reconozco que me gusta ver televisión.
No aguanto más de un par de minutos de la Noria, treinta segundos del Sálvame y quince del De Luxe.. Hago zapping por los diferentes canales , incluido el de Intereconomía que siempre lo alcanzo en momentos de tensión tertuliana. Me cuelgo, a veces, de las televisiones locales y me considero un ferviente seguidor de los debates, documentales y de la taromancia trasnochadora. Estoy enfermo de una televisión que no da dinero, que no es rentable.
Por todo ello la contraprogramación me afecta bien poco. A mi la televisión no viene a buscarme porque yo salgo esporádicamente a su encuentro.
Cuándo mi enfermedad mediática agudiza sus síntomas entro en Vertele y me entero de las audiencias de los canales, de las tendencias de los españoles, de las cuitas de los grandes hermanos y hasta de los chismes de los cardioperiodistas que desgranan las intimidades de unos famosos que no conozco.
Estoy fuera de juego y en lugar de felicitarme por mi esnobismo, me siento con sentimiento de culpa por no poder replicar a mi suegra sobre la infidelidad del marido de una tal Belén Esteban de la que , incluso, habla Juan Luis Cebrián, al que sí suelo seguir.
Soy un desplazado de la televisión. Me desplazo a otra habitación mientras, en el salón, mi familia ve "Los pilares de la Tierra" o "CSI en New York y las Vegas"... La falta de publicidad en la Tele pública me ha hecho un fan de ésta y he olvidado la máxima de que un anuncio es también información, aunque sea interesada.
En resumen que me da igual que contraprogramen las televisiones y que paguen multas por hacerlo. Me interesa tan poco que soy incapaz de entender porque a los ciudadanos les perjudica tanto esa práctica como para que el gobierno tenga que imponer sanciones a una televisión.Ellos sabrán.
Dejo aquí mi post porque empieza 59 segundos en TVE y mañana, temprano, quiero ver a Josep Cuni en la Televisión de Catalunya, el único capaz de preguntarle a Pedrojota por la historia de su corpiño.

2 comentarios:

Enrique Tarragó Freixes dijo...

Genial. Nunca me sentí más identificado sobre la cosa esa que es la tele ........

Sergi Mejías dijo...

Estoy contigo. Prueba con la serie "Modern Family", es una comedia desengrasante entre tantas series de médicos y asesinatos. No engancha al estilo puro de las teleseries, lo hace por el dinamismo de sus personajes y el desarrollo de los capítulos.