viernes, 24 de septiembre de 2010

RIGOR MORTIS EL 29 DE SETIEMBRE

Fui a ver en el Teatro Condal de Barcelona "Rigor Mortis", escrita, dirigida y producida por mi amigo José Luis Martín. José Luis es editor y copropietario de la revista EL JUEVES, padre del personaje "Quico el progre" que vivió durante años, en forma de tira humorística político-social, en la página 2 de El Periódico de Catalunya, adaptador de varias obras teatrales... y, además creador del Dios que habita en EL JUEVES.
Alguien que se atreve a crear a Dios siempre me ha parecido que estaba por encima de todo. Como se suele decir de lo divino y de lo humano, del bien y del mal...
"Rigor Mortis" es una comedia muy divertida y si no llega a ser hilarante es porque José Luis ha tenido la osadía de tratar la corrupción política, los sindicatos, los ERES ,los medios de comunicación, la prostitución, la muerte y la infidelidad con una naturalidad que preocupa. Recomiendo que vayáis a verla, lo pasareis estupendamente y, luego, a lo mejor acabáis pensando, como yo, que "Rigor Mortis" no es que tenga "mensaje" es que, de tan cotidiano que se nos hace lo que describe, nos lo encontramos a diario en los periódicos y en las conversaciones de sobremesa y acabas pensando que es estupendo llegar a reírse de lo más serio.
Salimos del teatro y fuimos paseando por las calles interiores de la Avenida del Paralelo, sería medianoche. Varias tiendas de pakistanís abiertas ofrecían frutas y verduras. Otras eran minisupermercados en los que, parecía, podías encontrar absolutamente de todo en horario de madrugada. A unos escasos días de la huelga general pensé que estos "pakis" no estarían por la labor de secundarla y que podrían ser el refugio de las compras de subsistencia de algún vecino despistado al que le faltara el pan y la sal.
Hacía unas horas que en otro "pakis" , el de debajo de mi despacho y mientras compraba unas galletas, un emigrante posiblemente ecuatoriano, pertrechado con un carrito de la compra y una larga pértiga le ofrecía al dueño del establecimiento "grasa por un euro". Abhul, el dueño de la tienda lo repasó de arriba a abajo, incluida la pértiga de más de dos metros y le dijo : Vale. El latinoamericano sacó una caja que contenía un unguento negruzco y se dispuso a untarlo con la vara y a aplicarlo en las guías de las persianas del establecimiento.
Confieso que me pudo mi vena de economista. Un euro por ese trajín de 3 o 4 minutos y a domicilio y , además sin el nuevo IVA del 18%. Conocía a los afiladores, a los vendedores de melones, a los limpiadores de cristales de los aparadores de las tiendas, pero me pareció genial que alguien fuera engrasador de persianas a domicilio en la economía sumergida, máxime cuando en a puerta contigua a mi "pakis" está una oficina territorial de la seguridad social en la que me toca hacer múltiples gestiones administrativas en mi condición de autónomo.
Llego a casa. Matias Prats dice que según una encuesta de Antena 3 sólo el 30% van a ir a la huelga el 29 de setiembre. La gente, dice, no está por la labor. Los sindicatos tienen que parar el trasporte público y los medios de comunicación para que esto sea una huelga como Dios manda. Los servicios mínimos se están pactando. Las comunidades gobernadas por el PP son más exigentes en poner servicios mínimos máximos para que haya "encabronamiento" de los sindicatos y , por tanto, más enfrentamiento con el gobierno.
Pienso que vale todo para la oposición. Los medios de comunicación no están por la huelga. Se destila hace días en casi todos ellos, pero los diarios lo tienen más crudo, dicen, porque los sindicatos paralizarán las rotativas e impedirán la distribución a los kioscos de la prensa. Siempre ha sido así. Los periodistas pueden estar dispuestos a cubrir a información, pero la parte industrial es otra cosa. Los horarios nocturnos, las diferencias salariales, la penosidad del trabajo, la afiliación sindical, juegan a favor de la huelga en las imprentas y en los transportistas.
Es la oportunidad para Internet. Para el seguimiento minuto a minuto de una jornada de paralización del país. No pasa nada si los medios de comunicación escrita dejan de aparecer por un día . Otra cosa son las teles. Pero para los convocantes de la huelga hay algo tan importante como que el país se pare, necesitan que se cuente , que se sepa. Los sindicatos el día 29 serán los editores, los que modulen cuanta información y en que momento se ha de dar.
Aquí , en la Catalunya en la que vivo , estamos encantados. Nuestro Parlamento apura sus últimas horas legislativas, antes de la huelga y las elecciones generales, para aprobar normas fundamentales como la salvaguarda de los "correbous" y el aranés como tercera lengua oficial de Catalunya. Hay que correr porque queda poco tiempo y no sabemos si una parte del tripartito , que es favorable a la huelga, estará en servicios mínimos o parado del todo. También es una "putada" , similar a como define el 29 S Fernandez Toxo de CCOO, que el consejero de la Generalitat que tendría que hacer huelga sea el que tiene las competencias sobre la seguridad y el tráfico ese día. Algunos malpensantes dicen que es mejor que la haga porque todo irá mejor, visto como ha llevado hasta la fecha los temas de interior con los mossos, bomberos y demás cuerpos de seguridad.
Total que el 29S la intención de una parte de este país es sumirlo por 24 horas en un "rigor mortis", que según la wikipedia es un cambio químico de los músculos que produce rigidez en un cadáver transcurridas las tres o cuatro primeras horas de la muerte y hasta doce horas después.
Pienso, como José Luis Martín en su" Rigor Mortis", que vale la pena no ser tan trascendentales con los sindicatos , los políticos y los medios de comunicación y hasta reírse con ellos y de ellos, pero no puedo obviar que a pesar de todo hay más de cuatro millones de parados que no me hacen ninguna gracia.
Otros como el "pakis" de la esquina y el que pone grasa por un euro parecen estar en otro país, pero resulta que es el nuestro, y gracias a Dios el de ellos también.