domingo, 3 de enero de 2010

cuento de navidad del año 2015

Aquel dos de enero de 2015 cogí el metro para trasladarme hasta el Paseo de Gracia. Hacía ya unos meses que habían anunciado el cierre de la última gran librería de Barcelona. Los propietarios convocaron a sus clientes para liquidar sus últimos ejemplares que quedaban en las estanterías. Me pareció que debía asistir a un acto tan cargado de simbolismo.

En el vagón de metro conecté mi ebook y me descargué las noticias online que suministraba el consorcio nacional de periodismo. El CNP era uno de los suministradores de información que se había creado tras la desaparición de la mayoría de diarios españoles y la fusión de los tres últimos diarios nacionales que llegaron a editarse en papel hasta finales de 2013.

Los pasajeros del vagón de la linea 5 , la última que incorporó el WI-FI libre, leían en sus pequeñas pantallas magazines, prensa y novelas. La mayoría escuchaban los textos a través de sus auriculares inalámbricos. El silencio era espectacular, sólo se interrumpía cuando el tren se detenía en alguna estación y entraban y salían los pasajeros. Las pantallas táctiles del vagón emitían geoanuncios de la zona en la que nos encontramos en cada momento.

Un chico y una chica de veintitantos entraron cogidos de la mano y se sentaron frente a mí. Se besaban y acariciaban entre risas. Ella sacó de su pequeño bolso el APPLEGOO, el último modelo de IPHONE integrado que había surgido de la fusión de GOOGLE y APPLE en 2012. El aparato era multifuncional y más rápido que pasar manualmente las antiguas páginas de los productos impresos. Su capacidad de datos era casi ilimitada y gracias a la nueva fuente ecológica de alimentación que combinaba el movimiento y la energía solar se mantenía siempre a punto. La propia velocidad que tomaba el metro cargaba la mayoría de los aparatos electrónicos.

Tras el colapso sufrido por Twiter, Facebook y la mayoría de redes sociales en setiembre de 2012 los aparatos electrónicos estaban encriptados y sólo reconocían a su usuario por las variables de sensaciones térmicas de la piel y las huellas, de tal manera que no se podían compartir con nadie. Lo cierto es que las ventas se habían disparado tanto que los precios eran irrisorios.
Cuando colapsaron las redes sociales se intercambiaron aleatoriamente los datos y contenidos de millones de usuarios y obligó al gobierno de EEUU a intervenir las empresas y hacer un borrado espectacular de toda la información. la mayoría creemos que esa información está actualmente en manos de la CIA.

Lo cierto es que los casi tres años que llevamos con la prohibición de las redes sociales , sin cines porque ahora las descargas de películas ,que monopoliza APPLEGOO ,se efectúan a las 24 horas del montaje en Hollywood , sin periódicos que compartir en la cafetería y ahora sin librerías la gente nos hemos vuelto más individualistas y solitarios.

La crisis económica que se inició en el pasado 2008 y duró hasta 2012 fue durísima y generó ajustes en todos los bolsillos, pero también en las grandes compañías que parecían ser inquebrantables.
La gente valora ,ahora,mucho más su independencia frente a la colectividad y ,sobre todo, frente a los políticos que nos tuvieron engañados a nivel mundial asegurándonos que esto mejoraba en 2010.

Aquí en España las elecciones de 2012 acabaron en tablas técnicas entre el PP y el PSOE y obligó a crear la Gran Coalicción que ahora nos gobierna. Parece que entendieron que con una abstención del 60% no tenían otro remedio.

Parece mentira, cuando miro hacia atrás, que tuviéramos oficinas bancarias, compráramos físicamente en los supermercados y viéramos nuestro programa favorito en la televisión de casa cuando lo fácil es hacerlo a la carta y con más de 20 megas de capacidad de internet en los hogares.

Hoy, enero de 2015, la economía ha mejorado notablemente. El ajuste fue muy duro y en algunos casos necesario. La tecnología nos ha cambiado. Por el camino hemos perdido el romanticismo del tacto de un diario o el de un libro, pero la gente lee mucho más y se siente más culta, informada y preparada. Otras cosas que hemos perdido ,nos hemos dado cuenta de que eran superfluas o meramente accesorias. La revolución de las redes sociales fue duramente reprimida, pero al final, casi nadie las echa de menos.
El encaje entre la fuerte represión de la policía antipiratería y las nuevas leyes,más flexibles, de la propiedad intelectual y de los derechos de creación compartidos es el caballo de batalla de este año, pero está claro que quien impondrá la norma a seguir es el consorcio creado entre China y EEUU que obligará a la Comunidad europea si o si

Acaba de avisarme mi pantalla de ebook que estoy en la estación de Paseo de Gracia. Desciendo mirando de reojo a la pareja de novios que ahora están viendo un vídeo en formato HD en su APPLEGOO y se ríen a pierna suelta.

Me dirijo hacia la última librería de Barcelona y observo una inmensa cola en la puerta principal. Pregunto a un par de agentes de seguridad que están en la entrada y me dicen que la gente de la cola no ha venido a buscar los últimos libros encuadernados sino a recoger por un euro el último modelo de Iphone (APPLEGOO) que la librería vende hoy con un pack de suscripciones a 10 libros anuales y a las noticias del CNP...
Me identifico como cliente antiguo de la librería y me dejan pasar a la sección de los últimos libros de papel. Veo a Carla, la vendedora que tanto me aconsejó en años pasados. Está algo triste. es su último día en la librería. Me dice que mañana empieza en una distribuidora digital multimedia . Me da un par de ejemplares
-Estos no los tienes son ediciones del 2012 y 2013 del mejor Michael Connelly.
Hago el gesto de pagarle.

- No déjalo. Es un regalo que te hago. Es Navidad.

La abrazo impulsivamente y salgo por donde he entrado dejando a la marabunta en fila de a dos.

Ojeo los ejemplares y sonrio.

Ya tenía cargadas todas las novelas de Connelly en mi ebook.

12 comentarios:

Yiyo dijo...

Esperanzador, pero a la vez da miedo

Pablo Herreros dijo...

Qué preciosidad de historia, Jose! Enhorabuena, he sonreído sin parar, gracias por hacerme soñar. Y por supuesto, feliz Navidad!

Goyo Tovar dijo...

Yo no creo que haya amigos que regalen nada en esas circunstancias; dado que pienso que la gente buena no se acaba, esperemos que la Gran Coalición nos deje pensar, escribir y leer.

Mientras, que las mágicas repúblicas te otorguen gracia hasta entonces.

Saludos.

Goyo
04-ene-09

oria dijo...

La descripción del metro me ha recordado a Tokyo. 2015 lo veo muy cercano en el tiempo para que tu cuento se haga realidad.

caminoalodz dijo...

Me parece un poco exagerado decir 2015, pero seguro que esto terminará ocurriendo de forma más o menos similar alrededor de 2030... y quién sabe qué otras cosas se inventarán que ahora no podemos ni concebir.

Fatima dijo...

Llego a tu blog a través de un twitt de @Pablo_Herreros. En 2015 no te habría encontrado.
Me da un poco de angustia tu cuento de Navidad, de momento tengo mas de 1.0 que de 2.0 aunque todo cambiará.
Me he sentido en la película de Blade Runner y creo que me pilla un poco mayor. Me gustan los libros de papel, los medios escritos han sido mi modus vivendi durante unos cuantos años y aunque sé que estamos ante un cambio de sistema me lo pintas demasiado pronto.
Espero que me de tiempo a adaptarme.
Saludos

David Soler dijo...

Genial! Aunque un pelín apocaliptico, no crees?. En cualquier caso me ha gustado mucho, de verdad.

No creo que la cosa sea tan bestia. Las redes justamente lo que han conseguido es acercarnos y socializar más (al menos esa es mi experiencia). Y por el resto se trata de cambios de modelos, que ha habido muchos a lo largo de la historia. Podríamos preguntarle ahora a los que eran serenos, o los que encendencian las luces de las calles cuando no había electricidad, a los carboneros, etc...

Los libros no se morirán, tranquilos. Igual que no han muerto los LPs, ni lo harán los CDs. Otra cosa es que se vendan menos, eso sí. A nosotros nos parecerá horrible, quizás, pero a un niño del siglo XXII le parecerá un atraso y un crimen contra el planeta.

Feliz 2010 (espero y más nos vale).

Luisso dijo...

Me ha encantado la historia y cuentas cosas que si pueden cumplirse en los próximos años.

Esperemos q el futuro, aq haya cambios, sean para mejor.

Feliz Año

Javier dijo...

llego a este "post" de la mano de un "twitt" de @iescolar

¿quién nos iba a decir hace 5 años que ahora postear y twittear serían expresiones propias de nuestro hoy,y que podríamos hacerlas con sacar un movil (sin teclado) de nuestro bolsillo?

A este paso me temo que la pesadilla que has descrito podría hacerse realidad. Espero no tener que vivirlo, puesto que nadie me podrá despertar, aunque grite con todas mis fuerzas.

Julio Hdez dijo...

Una historia la mar de interesante. Ojalá para el 2015 hayamos logrado todos esos avances.

Y sin embargo, la prensa escrita o el libro en papel nunca morirán mientras exista el hombre. Aunque los libros electrónicos, internet y el mp3 sean enormes logros mucho más prácticos que sus obsoletos predecesores, nunca perderemos, como dices, ese sentimiento romántico, por ejemplo, al abrir un libro nuevo y sumergir la nariz entre sus páginas para oler la tinta y el papel. En 2015 todo esto coexistirá, estoy seguro.

Pablo 06 dijo...

Curiosa visión del futuro.

He llegado a tu blog por los twitts de Ignacio Escolar, y me alegro por ello. Espero que no se haga realidad tu pronóstico de las redes sociales, y mucho menos que los datos acaben en manos de la CIA... inquietante.

Sería estupendo que en tan poco tiempo estuviéramos todos tan integrados con la tecnología, pero lamento no creermelo, sobre todo cuando los servicios de Wi-Fi se pagan como un plus de lujo (si el metro lo incorpora al 100% para 2015 me doy con un canto en los dientes). Aún así, lo mejor es la escena de la libreria. Que no se pierda lo espontáneo

Anónimo dijo...

me hiciste llorar pelotudo!!!

ps: no soy argentino.