domingo, 4 de octubre de 2009

la credibilidad de la prensa

Hace tiempo que le doy vueltas a la responsabilidad social que tiene la prensa sobre todo en momentos díficiles como los que viven los ciudadanos de nuestro país en estos momentos.
Cuando se amontonan las noticias sobre la dificil situación económica junto con casos de corrupción política,  y gobierno , oposición, instituciones financieras y hasta culturales están en tela de juicio y forman parte de los titulares diarios, es más necesaria que nunca la transparencia e independencia en los medios. De lo contrario los ciudadanos acabamos poniendo todo el mismo saco del escepticismo y pesimismo porque  los diarios no nos sirven de contrapoder .
Si el ciudadano llega a pensar que las empresas periodísticas modulan la información en pro de sus intereses y se intercambian favores con los poderes políticos y económicos sometiéndose a la voluntad de los  lobbies en lugar del interés de la audiencia , les auguro un fracaso rotundo a medio plazo aunque puedan disfrutar a corto de los incentivos del poder al que se someten.
El ciudadano se abstendrá de determinados medios como se abstiene de participar en la vida política a la hora de votar en unas elecciones.
Los problemas económicos por los que atraviesa la prensa les lleva a algunos medios a mezquindades como  pactar la información con algunos anunciantes que ven la oportunidad de comprar fácilmente determinado titular y hasta opinión en lugar de un espacio publicitario. Se ha superado la etapa en que la publicidad en esos medios venía diferenciada de la información. Una y otra se integran y ya no sabemos si la energía eólica, por poner un ejemplo, es para la línea editorial de un diario una buena alternativa porque así lo ha investigado y razonado o lo es sólo para la empresa que explota esa alternativa y que ha pagado por esa información.
Más abominable e ilégitimo es que algún "príncipe de las tinieblas" utilice la responsabilidad que tiene en su diario no sólo para manipular la información en interés económico de su cabecera ,sino para hacer negocios para sí mismo con políticos , instituciones y anunciantes.
Debería ser igualmente abominable que estos políticos y anunciantes contraten sus servicios de "intermediación" aprovechando la siniestra influencia de El Príncipe. No vale todo.
Quiero pensar que ese medio en cuestión tiene los días contados, simplemente porque el lector le pondrá , le está poniendo ya, en su sitio.
Volveré otro día, quizás ,sobre este tema.
A lo que voy. Si en los momentos en que sube el paro,la corrupción y hasta los impuestos, la prensa independiente no aprovecha la ocasión para ser crítica, veraz y transparente, difícilmente subirán sus lectores...o dejararán un hueco para hacer un nuevo diario que juegue a algo tan díficil como ser creible.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

yo compraba El Pais cada día. Hasta que una mañana me cansé.

Anónimo dijo...

Muy buen post, muy bueno.

En el momento más bajo que tiene la prensa de izquierdas para criticar al gobierno, El Pais lo hace por motivos empresariales y los medios de Mediapro hacen mofa de esa actitud, como el ojito derecho del profesor encantado de sentarse el primero, mirando para otro lado ante la sangría de parados. Es todo muy tedioso.

Santi, Vigo.

Jose M. Alías dijo...

El problema es que llevamos con este debate tiempo y tiempo, pero lo que no hay para los medios es tiempo. Los nuevos medios avanzan y los tradicionales pierden lectores. Sin embargo, los editores no dejan de mirar sus ombligos y pararse para pensar en la nueva era en la que estamos. Transparencia, confianza, ética.

1ppy dijo...

Si el ciudadano llega a pensar que las empresas periodísticas (...)

Es usted muy optimista manteniendo este si oara algo que ya se está convirtiendo en realidad.

De las antiguas afinidades políticas que nos hacían decir que este diario era más de derechas/izquierdas, hemos pasado ya no a afinidades economicas con terceras empresas sino a apuestas economicas propias: las cuentas de resultados de Prisa, Mediapro, Unidad editorial,.. son las que dictan sino todos por lo menos la mayoria de los enfoques periodísticos y afinidades políticas de sus respectivos medios.

La linea editorial de un medio de comunicación ha dejado de ser causa para convertirse en consecuencia (veas Prisa vs. gobierno por ejemplo).
Lo que era el cuarto poder se ha convertido simplement en un nuevo pero poderoso de par su actividad lobby empresarial.

En lo que me concierne, mi confianza en la profesión periodística es nula. ¿En todos los periodistas? Lo siento pero no es mi trabajo hacer criba en la profesión: mientras los valientes acepten a los manipuladores en sus rangos, se les asimila a ellos: la limpieza tiene que venir desde dentro, muy dificil cuando te juegas tu puesto de trabajo pero es pan para hoy y hambre para mañana puesto que peligra toda la profesión visto el descredito al que se está llegando (y eso que ni siquiera he hablado de los delirios de Intereconomia, Canal9, TeleMadrid,... ni del delirio y ego de gente como PedroJota con su orquestra Mondragon).