lunes, 1 de junio de 2009

tortilla de patatas en new york



Decidí que tras mi salida de ADN viajaría a New York unos días. Se celebraba la Book Expo America en la City y era una buena ocasión para acompañar a mi mujer Blanca Rosa y a Carlos Ramos de ROCAEDITORIAL que tenían una agenda repleta de reuniones con libreros, periodistas, agentes y autores. Con ese panorama sabía que sólo podíamos vernos en algún hueco entre sus citas y a la hora de cenar, así que me programé New York para hacer lo de siempre ,pasearla de Norte a Sur y de Este a Oeste y esperar las sorpresas que te ofrece esta inquieta ciudad.
Me acerqué un día a la feria del libro que me pareció inabarcable de inmensa que es. Todo el sector editorial americano se da cita aquí para conocer las principales tendencias y novedades. Me resultó especialmente interesante la maquinita de Print on demand que en cuestión de minutos imprime y encuaderna un libro o un periódico personalizado a unos costes muy asequibles.
En otros stands los e-books portátiles y muy manejables competían con las clásicas encuadernaciones lujosas de los llamados “cofee table.” Pensé ,una vez más ,que habrá en un futuro mercado para todo y para todos aunque más que por las innovaciones tecnológicas y las técnicas de marketing de masas por lo que el ciudadano decida adoptar en el futuro como lo más cómodo para su entorno. Lo que está claro es que el libro como el diario quiere perseguirnos en todo momento y en todo lugar.
El domingo a primera hora fui de compras al mercado. Por la tarde habíamos convocado un party para unas 20 personas en la azotea de nuestro apartamento y decidimos que les ofreceríamos vino español, jamón y embutidos ibéricos que habíamos camuflado en las maletas de viaje y como no, me tocaba hacer una tortilla de patatas de ciertas dimensiones. Resultó más fácil obtener los ingredientes y hasta un buen rioja tinto y un blanco verdejo de Rueda que darle la vuelta a la tortilla que llevaba cuatro kilos de patatas y uno de cebolla. Con la ayuda de Blanca Rosa y Carlos lo conseguimos entre bromas y risas.
Los invitados fueron llegando puntualmente alrededor de las cinco. Era una mezcla divertida de emprendedores. Conocíamos a media docena de ellos . Unos traían a otros que les parecía pudieran ser interesantes que conociéramos. Estaba Enma Reverter que se cambió de la Ramon LLull catalana al Instituto Cervantes en el que trabaja ahora. Le está yendo muy bien con el libro que ha escrito con Rojas Marcos y Valentín Fuster, los españoles más universales de New York. Patricia Arancibia de Barrnes and Nobel ,una inquieta argentina que tiene bajo su responsabilidad toda la venta por Internet de la cadena de librerías así como un proyecto secreto e inminente de nuevo e-book con ,digamos para no traicionarla, mejoras sustanciales. Alguién debió avisar a David Farley un escritor neoyorkino que lanza en julio su novela “An Irreverent Curiosity” sobre el robo del prepucio de cristo que , al parecer , estaba custodiado en la iglesia de una antigua ciudad italiana. Jonathan Weiss , nuestro asesor en EEUU para ver si damos un salto desde España con el proyecto ROCABOOKS en lengua inglesa ,departía copa de rioja en mano con Nuria Fernandez del Catalan Center en NY y Andrea una colombiana que ofrece outsourcing de traducción ,diseño gráfico y servicios de edición en general para las editoriales.
Blanca Rosa y Carlos estuvieron departiendo con Adam un emprendedor de internet que tras hacer mucha plata, según Patricia, con varios desarrollos , ahora está trabajando en un proyecto on line asociado con alguien que posee la más amplia y depurada base de datos de los consumidores americanos.
Interesado y muy conocedor de los medios de comunicación Nicolas Camacho del Credit Suisse que tiene la responsabilidad de operaciones para Latinoamerica con quién nos cruzamos los mails para explorar alguna posible colaboración que pueda surgir entre sus clientes editores americanos fundamentalmente.
Yo me volví a enzarzar, no tengo remedio, en una discusión con Isabel Piquer, corresponsal para USA del diario Publico de España , Enma y varios corresponsales latinoamericanos sobre el futuro de los periódicos y el papel que deben jugar los periodistas. Y todo porque alguien dijo ¿tu crees que The New YorK Times quebrará?...
Por cierto, que me leí los casi dos kilos de papel que ofrece este periódico en su edición dominical en diez cuadernillos en formato sábana, más un suplemento de libros y un magazine que dedicó casi monográficamente a Bill Clinton. Espectacular para estar el “newspaper” en crisis.
Todo el diario respira Obama , pero me dicen que todo el país también. La combinación de temas locales, dando relevancia a obituarios y eventos sociales, con las escogidas noticias internacionales y las crónicas con historias bien trabajadas debe ser una fórmula muy costosa.
De hecho anunciaban en portada a sus lectores que la próxima semana la edición diaria pasará de 1,50 $ a 2 $ y la dominical de 4$ a 5$, una subida importante.
Me llamó la atención el que no aparecieran referencias a su página web en el diario impreso. Imaginé que esta es una etapa superada ya para el público americano que sabe perfectamente lo que encontrará en la red. En España no paramos de trufar las noticias con las referencias y ampliaciones de éstas en la web.
Por descontado, no hay promociones. Tan sólo venden en su “shop “tazas con las portadas más relevantes del diario referentes a Obama y unas fotos de la ciudad de New York antiguas.
La publicidad ha descendido significativamente, me dicen, pero ya quisiéramos en nuestro diarios españoles tener tantos encartes y páginas a full color como The New York Time de los domingos..
En fín, el party acabó con mojitos en nuestro apartamento. Refrescó y bajamos la poca comida que quedó. La tortilla había desaparecido ante los elogios en inglés y español de los invitados. Prometí que volvería a hacer otra en unos días. Pensé que si viviera en esta ciudad compraría The New York Times a pesar de que sube el precio y posiblemente esté pasándolo mal.

2 comentarios:

carlos dijo...

Que buena la tortilla de patas en NY...pero seguro que las patatitas no están tan ricas como en casa...

Oscar Matellanes dijo...

Que ciudad tan prodigiosa es NY. Estuve allí por última vez en Octubre de 2008, y la crisis se dejaba sentir en cada rincón de la ciudad. Eran los días de debates presidenciales entre McCain y Obama, y sólo la perspectiva del cambio parecía aportar algo de esperanza a la ciudad

¿Cómo la encontraste en lo económico?¿Se sigue palpando la crisis en las calles de forma tan clara?